Fue una tarde cualquiera… ni siquiera recuerdo porque... cuando decidí darme tiempo… darme tiempo… quizá es lo único que tenemos… tiempo… el tiempo que no tenemos… el que hemos creado nosotros…

Fue una tarde cualquiera… cuando vi… algo distinto… en tu mirada… que nunca había visto... quizá fue… como un espejismo… ante mis ojos… que desapareció fugaz… y se perdió… en el mismo laberinto sin salida… que me lleva… una y otra vez… hasta a ti...

Me mareo… me mareo al mirarte a los ojos… como quien mira… desde las alturas… Siento vértigo... tengo miedo… de asomarme a tu vacío...

Date… date la vuelta… y déjame verte... déjame ver… tu sonrisa… sonrisa que… me condena a sonreírte…

La palabra… que querías decirme… la he callado con un beso… beso que… me lleva a perderme… de nuevo en ti… para no encontrarte... Rompes los silencios… con tus besos… y ahogas las palabras… con miradas… que asfixian…

Quizá… deba abandonar… lo que no tenemos… lo que tenemos… sin tener… y me deje caer… en el tiempo… deshojando… como una margarita… cada una de tus sonrisas… tus miradas… momentos invisibles para nosotros… evidentes para todos…

Darme tiempo… tiempo para ordenarte…para desordenarte… para ordenarte de nuevo… en mi desorden… Tiempo… tiempo para creer en ti…para buscar tu sito…tu espacio…

Inmóvil… pero perdida… ahí… en el tiempo… en esa búsqueda… de algo que… dice ser mejor… que quiere arrancarme de ti…

Darme tiempo… tiempo… quizá… para ver tu partida… y saber que… en cada tarde cualquiera… detrás de esas sonrisas… se sabe… lo que no se dice… se escucha… lo que no se quiere… para que quizá… me de cuenta… de que… tienes que irte lejos… muy lejos… para darme cuenta… de que tu sitio… siempre ha estado aquí…