Reflexión leída...
'Lo que se aprende en la madurez no son cosas sencillas, tales como adquirir habilidades e información.
Se aprende a dominar tensiones, y que el resentimiento y la autocompasión se encuentran entre las drogas más tóxicas.
Se aprende que el mundo adora el talento pero recompensa la personalidad.
Se comprende que la mayoría de la gente no está a nuestro favor ni en contra, sino que está absorta en sí misma.
Se aprende, en fin, que por grande que sea nuestro empeño en agradar a los demás siempre habrá personas que no nos quieran.
Esto es una dura lección al principio, pero al final resulta tranquilizadora.'
Sunderland P. Gardner.
El tiempo... enseña...