Un día… un día cualquiera… Lunes… un día… de vuelta a la rutina… un día “normal”… ir a trabajar… de aquí para allá… comer… volver a trabajar… de aquí para allá… cenar… dormir… en fin… Todas las mañanas… al levantarme… mi mirada se pierde… en el comienzo rutinario del día… Nada cambia… de lunes a lunes…
Camuflada… invisible a los ojos… la rutina del lunes… siempre logra envolverme… sin que pueda evitarlo... Invariablemente se presenta… con su aroma a día laborable… Es entonces… cuando me doy cuenta… de que soy una pieza más… del engranaje… en el mecanismo…
Tras cada fin de semana… la rutina del lunes… es capaz de esperar su turno… matizando de gris… todo lo que la rodea… A la vuelta del fin de semana… somos preguntados… o somos los que preguntamos… cómo fue el dichoso fin de semana… y respondemos… o bien somos respondidos… con un "bien"… con un sentido más bien de cierre de la cuestión… algunas veces para evitar entrar en detalles… más que nada porque… hay algunos fines de semana… tan insoportables que… el lunes resulta luminoso…
Es que… entre la semana… y el fin de semana… no hay más que una diferencia de rutina… La semana transcurre… con días rutinarios… y sin prestigio… rutina de trabajo… impuesta… y muchas otras rutinas… que nos imponemos... en días laborales… y en fin de semana…
El hecho es… que sigo esa misma rutina… de lunes a viernes… sin que en esos días piense… que estoy repitiendo lo mismo… cada semana… simplemente lo hago… me adapto a la vida cotidiana… Así… transcurre el tiempo… así transcurrirá… es una forma de vivir… El reloj seguirá marcando la hora… en la que debo despertar… me levantaré… me ducharé… me vestiré… desayunaré… y saldré a la calle… para seguir enfrentándome con mi vida…
Cómo pasa el tiempo… ¿verdad?... Es duro reencontrarse con la realidad… cuando la realidad te desprecia... Pero me siento bien…. A pesar de todo… a pesar de la rutina… a pesar del desprecio… Me siento viva… lo siento… me siento viva… reencontrándome con mi vida “normal”... “¿Estás bien?”… Podría estar mejor… siempre se puede estar mejor… pero no me quejo… vivo… respiro… apenas ya siento dolor…
Será porque es lunes… pero… luego… cuando se disipe mi mal humor… empezaré a reprocharme… la trivialidad de mis emociones… al menos… hasta mañana…cuando la rutina vuelva a empezar…
Hoy... Mañana... ¿Siempre?...
Ilustración… Novedosa Rutina… de María Burgaz…

la rutina es el ciclo permanente de nuestras vidas, para todos, la única diferencia es la duración del ciclo, para algunos de un día, de siete o de veintiocho
el pesimismo me invade en el fin de mi ciclo rutinario hacia la luna nueva
Me ha gustado el optimismo del final.
Me alegro de que estés bien... aunque puedas estar mejor.
Besos
Cuanta razón tiene tu post, pero... bendita rutina!, al menos eso pienso hoy.
besos
Olvida todo eso. Cierra los ojos. Imagina. ¿Qué ves? ¿No lo sabes? Concéntrate más. Más. ¿Y ahora? ¿No lo imaginas? Sí, estoy seguro que ya sí.
Un beso.
La verdad es que desde el momento de nacer todo es rutina, desde el segundo día de nuestra existencia todo comienza a repetirse; lo bueno sería saber sacarle partido a las situaciones aunque sean repetidas, buscar nuevas sensaciones, distintos modos de hacer las mismas cosas. No es fácil, o es muy fácil decirlo y no tanto cumplirlo cuando te invade la monotonía.
Tina, pienso que las emociones propias nunca son triviales aunque nos lo parezcan, tienen su importancia porque son tuyas y son irreemplazables y de ellas aprendemos los demás.
Besitos... no se me ocurre nada.