Caminar por la vida... No podemos caminar por la vida si no apreciamos lo que tenemos... la vida misma... nuestro hogar... padres... amigos... nuestro trabajo... nuestra capacidad para amar...
Algunos no debemos mirar muy lejos para encontrar a nuestro mayor enemigo... No se encuentra entre nuestros vecinos, nuestras amistades, nuestros compañeros... no se trata del jefe ni de la cajera que nos atiende en el supermercado... ni siquiera es la sociedad o sus instituciones... ni las leyes... . de hecho, si este fuese el caso... podría cambiar de trabajo o de residencia... irme a otra ciudad u otro país... y seguiría teniendo los mismos problemas que en este momento... y es que mi mayor enemigo viaja conmigo... y me acompaña a todas partes...
Solo tengo que pararme... detener la huida no se sabe hacia donde... y mirar dentro... enseguida atraviesa ese paisaje interior un mal pensamiento cargado de deberías (deberías estar trabajando más o estudiando, o ayudando a tu madre o ...). Enseguida acuden en su ayuda mil justificaciones, racionalizaciones aprendidas desde hace tiempo... repetidas hasta la saciedad... se agolpa la culpa en la garganta... y me grita e insulta... me ridiculiza... para que agache una vez más la cabeza y asuma "mi deber"...
También existe la versión del enemigo propio... la que me impulsa a comportarme de forma peligrosa... arriesgada... sin necesidad... la irresponsable... y vana... que me emborracha... Incluso, en ocasiones, combino ambas estrategias: primero me machaco... y luego... para soportar la tristeza... la angustia... me embriago... para que distraiga mi conciencia durante un rato...
Sin embargo, qué feliz sería si simplemente me dedicase a hacer las cosas lo mejor posible sin preocuparme de sus efectos... si solo me responsabilizara de mi felicidad... si en vez de actuar desde tanto debería... actuara más desde el me gustaría o querría... impulsados por un sano juicio de adulto responsable y moderado... que se quiere a si mismo y sabe exigirse lo justo en cada momento... ¿Podría firmar una tregua con uno sólo de los pensamientos que me maltratan?
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Sobre mi…
Soñadora… con los pies en la tierra…
Segura… e insegura…
Simple… y compleja…
Infantil… y con mis años…
Enamorada de la vida…
de pequeños placeres…
Haz las cosas porque quieres y no porque debas. Al final, ¿de que te vas a acordar más, de las cosas que has hecho porque querías, o de las que deberías haber hecho y no has hecho porque no querías?.
Yo, sin duda, sólo recordaré que he hecho lo que quería hacer. Aunque no siempre me haya salido bien.
Sólo lamentaré no haberlo intentado.
Saludos.
Sí podemos vivir sin darnos cuenta de lo afortunados que somos,… pero como solo podemos ver nuestro ombligo… se nos olvidó ver el de los otros, y ver lo diferente que son a nosotros. Estoy de acuerdo que somos nuestro propio enemigo, el que sabe realmente lo que te tormenta y el que te lo dice. Pero después están esos enemigos,… que se favorecen de tú miedo, de tus inseguridades,.. y que lo hacen, simplemente para recordarse que su vida es mejor que la tuya,… y sí, hay gente así,.. ¿Pero si no estuvieran valorarías a los demás?... Tristemente no, supongo que hay que sufrir para darse cuenta de todo lo que tiene uno. A lo mejor la tristeza… es el camino para encontrar la verdad, y a lo mejor es por eso que podemos estar tristes.