En la vida es bueno, de vez en cuando, mirar por el retrovisor y, si lo que vemos no nos satisface, se trata de dejar la autopista por una carretera secundaria. A veces se empieza cambiando el paisaje y se acaba descubriendo a uno mismo.
No hace falta que lo que vemos por el retrovisor no sea lo que hubiesemos deseado... en ocasiones sentimos la necesidad de de tomar una carretera secundaria... cambiar de rumbo... cambiar de paisaje... Aunque a veces no resulta fácil tomar una carretera secundaria... Siempre ha sido más cómodo estar detrás, no tomando decisiones... Siempre han existido quienes las tome por mí... o al menos las han condicionado...